Cuando los maestros hacen bromas a los jóvenes, no es chiste es intimidación

  • March 17, 2014

Un maestro levanta la mano en un entrenamiento de A WORLD OF DIFFERENCE ® Institute  y dice: "Me gusta bromear con mis alumnos". Afirma que "Me gusta divertirme en mis clases y así los alumnos son más propensos a venir a mí cuando necesitan ayuda".

Él llama a uno de sus alumnos mi "mexicano favorito", a otro "Aturdido (Dopey)" y a su único estudiante afroamericano lo llama "MLK" (iniciales de Martin Luther King Jr.). Este  bien intencionado maestro no tiene idea de que está intimidando a sus alumnos, y la raza es un factor.

Bullying es el maltrato repetitivo de otros cuando hay un desequilibrio de poder. El maestro de este ejemplo utiliza estos apodos a menudo y, se dé cuenta o no, él no es un par. Es la persona más poderosa en el salón de clase.

La diferencia entre bromas inofensivas y comportamiento intimidador es muy leve, y este ejemplo describe a un buen maestro en el lado equivocado de la línea.

Usar la identidad racial o étnica de un estudiante no es un acto inofensivo, aun si no existe la intención de hacer daño. Considere el impacto de usar humor basado en la identidad en un entorno educativo. ¿Qué mensaje recibe el estudiante víctima del humor sobre la norma de respeto a los maestros? ¿Cuál es el mensaje acerca de la aceptabilidad de los estereotipos?

Sea intencional o no, la educación que los jóvenes reciben sobre la aceptabilidad social del prejuicio y el comportamiento correcto es aprendida en cada interacción. Del 28% de los estudiantes que informaron estar siendo intimidados, el 17.6%  dijo que se burlaban de ellos o los insultaban. Para esos estudiantes, las bromas no son algo gracioso.

Cuando los maestros deciden bromear con sus alumnos hay una gama infinita de posibilidades, ya que esto puede considerarse intimidación y contribuir a un ambiente hostil. Aquí presentamos algunas ideas para que los educadores tengan en cuenta:

  • Cree un  ambiente divertido que no coloque a un estudiante en el centro de la broma. No señale estudiantes específicos o los haga sentir miedo de hablar por temor a ser el sujeto de la broma
  • No perpetúe estereotipos —nunca— y desafíelos cuando escuche a otros usarlos. Los jóvenes observan a los adultos para obtener pistas sobre lo que es socialmente inaceptable. Utilizar estereotipos es definitivamente incorrecto y puede fomentar un ambiente inseguro para los estudiantes que son "diferentes"
  • Sea un modelo a seguir, no un amigo. Los maestros tienen el poder de influir, así que utilice su poder para promover un mayor nivel social
  • No avergüence a los estudiantes que se expresan o reaccionar ante lo que usted cree son bromas inofensivas. Respuestas como, "¡No seas tan sensible!" pueden degradar más aún al estudiante que recurre a un profesor en busca de apoyo.
  • Pida a los estudiantes retroalimentación sobre su sensación de comodidad en el salón de clase. Le ayudará a asegurarse de que se sienten respetados por todos.