The Right to Be Forgotten Has No Place in the U.S.

  • February 12, 2015

 

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The right to be forgotten—the right of Internet users to request that search engines remove links to outdated or embarrassing information about themselves from search results—is once more in the headlines in Europe. Recently, following up on a previous European Court of Justice ruling that individuals have the right to ask search engines to remove links to “inadequate, irrelevant, or no longer relevant” information about themselves online, European regulators and judges have called for Google and other search engines to apply the Right to Be Forgotten around the world, regardless of which country the search engine serves and where the search takes place. However, the Advisory Council that Google appointed to look into the issue has recommended that Google limit its response to European-directed search services, such as google.fr (used in France) and google.de (used in Germany) and not extend it outside the European Union. That Council, in a new report, found that there is “a competing interest on the part of users outside of Europe to access information via a name-based search in accordance with the laws of their country, which may be in conflict with the delistings afforded by the ruling.”  ADL agrees with their recommendation.

Last November the Anti-Defamation League adopted a policy position that “individuals should not have the right to have links to old and/or embarrassing information about themselves removed from Internet search results.” Doing so is tantamount to taking a scalpel to library books, allowing people to tear from public record things about themselves from the past that they simply do not like. The Right to Be Forgotten could allow, for example, a white supremacist to erase all traces of his history of bigoted rhetoric before running for public office, denying the public access to make a fully informed decision.

The Internet has provided the largest and most robust marketplace of ideas in history, opening lines of communication around the world. As the Internet brings the world closer, however, countries must be cognizant of the impact that their laws and regulations have in other parts of the world. In the United States the First Amendment provides much stronger protections for free speech than the laws do in Europe. Americans, and search engines based in the United States, should continue to respect the laws and founding principles of our country, denying the right to be forgotten here.


El Derecho a Ser Olvidado No Tiene Lugar en Estados Unidos

El derecho a ser olvidado —el derecho de los usuarios de Internet a solicitar que los motores de búsqueda eliminen de los resultados de búsqueda los vínculos a información desactualizada o vergonzosa sobre sí mismos— está una vez más en los titulares europeos. Recientemente, a consecuencia de un fallo anterior de un tribunal de justicia europeo según el cual los individuos tienen el derecho de pedir que los motores de búsqueda eliminen los enlaces a información en línea "inadecuada, irrelevante o no pertinente" sobre sí mismos, los jueces y reguladores europeos han pedido a Google y otros motores de búsqueda aplicar el derecho a ser olvidado alrededor del mundo, independientemente del país del buscador y de donde se realiza la búsqueda. Sin embargo, el Consejo Asesor que designó Google para investigar el tema, ha recomendado que Google limite su respuesta a los servicios de búsqueda enfocados a Europa específicamente, como google.fr (utilizado en Francia) y google.de (usado en Alemania), y que no la aplique fuera de la Unión Europea. El mismo Consejo, en un nuevo informe, encontró que hay "un interés conflictivo de parte de los usuarios fuera de Europa por acceder a la información mediante una búsqueda basada en el nombre de conformidad con las leyes de su país, que pueden estar en conflicto con la opción de eliminación ofrecida por la sentencia". La ADL está de acuerdo con su recomendación.

En noviembre pasado la Liga Antidifamación adoptó una posición política según la cual "las personas no deberían tener el derecho a que los enlaces a información vieja o vergonzosa sobre sí mismos sean eliminados de los resultados de búsqueda en Internet". Hacerlo equivaldría a aplicar un bisturí a libros de la biblioteca, permitiendo a la gente arrancar de los archivos públicos cosas sobre sí mismos que simplemente no les gustan. El Derecho a Ser Olvidado podría permitir, por ejemplo, que un supremacista blanco borrara todos los rastros de su historia de retórica intolerante antes de postularse para cargos públicos, negando al público la posibilidad de tomar una decisión completamente informada.

Internet ha proporcionado el mercado más grande y robusto de ideas en la historia, abriendo líneas de comunicación alrededor del mundo. Sin embargo, a medida que Internet acerca al mundo, los países deben ser conscientes del impacto que sus leyes y regulaciones tienen en otras partes del mundo. En Estados Unidos, la Primera Enmienda proporciona garantías a la libertad de expresión mucho más fuertes que las leyes en Europa. Los estadounidenses y los motores de búsqueda con sede en Estados Unidos deben seguir respetando las leyes y principios fundacionales de nuestro país, negando el derecho a ser olvidados.