¿Qué está en juego con Irán?

  • by:
    • Abraham H. Foxman
  • February 3, 2015

Cada día es más importante poner mucha atención a lo que esta ocurriendo. Sin importar qué opinión tengamos de la decisión del Presidente de la Cámara John Boehner de invitar al Primer Ministro israelí Benjamin Netanyahu a hablar ante el Congreso —y lo considero mala idea—-, este alboroto innecesario no debe distraernos del verdadero problema: ¿Evitaremos que Irán se convierta en una potencia nuclear?

Esa pregunta siempre ha sido fundamental para la seguridad del mundo así como del Estado de Israel. Fracasar en alcanzar ese objetivo, o incluso la percepción de que el objetivo no fue alcanzado verdaderamente, conducirá inevitablemente a los estados árabes de la región —ya temerosos de la intención de Irán de dominar la región— a desarrollar sus propios programas nucleares. Es ampliamente reconocido que tal desarrollo llevaría al mundo más cerca que nunca de nuestra moderna pesadilla de Armagedón nuclear.

Y, para el Estado de Israel, este es un escenario de vida o muerte. Recordemos que en el corazón de la República Islámica de Irán está el objetivo de destruir al Estado Judío. El ex presidente Mahmoud Ahmadinejad fue tristemente célebre por afirmar en varias ocasiones que Irán buscaba la desaparición de Israel. Pero mucho más graves son las observaciones formuladas por el todopoderoso Líder Supremo Ali Khamenei quien, en noviembre de 2014, afirmó que “la única cura” para el "bárbaro" Estado Judío "es ser aniquilado". E incluyó su plan de nueve puntos para la eliminación de Israel, muy evocador del Mein Kampf de Hitler.

La trágica historia del pueblo judío en el siglo XX nos ha enseñado que debemos tomar en serio las amenazas de aniquilación. Esto es particularmente cierto cuando vienen de un estado que ha acumulado una enorme fuerza armada —como fue el caso de los Nazis— o como es el caso de Irán (si estuviera) avanzando inexorablemente hacia una acumulación de armas nucleares.

En los últimos meses, cuando el objetivo de Irán de dominar el Medio Oriente ha tomado un nuevo significado, la importancia de impedir que Irán desarrolle armas nucleares se ha hecho aún más importante, si eso es posible. Tan solo eche una mirada a la región: en Siria, es el apoyo militar de Irán y el uso de su sustituto Hezbolá lo que ha mantenido el régimen de Assad en el poder. Este le deberá a Irán aún más que antes si es que sobrevive.

En Yemen, los rebeldes Houthi acaban de derrocar por la fuerza al Presidente respaldado por Estados Unidos. Los Houthis son un retoño chiita que depende muchísimo de sus patrocinadores iraníes.

En Irak, la influencia iraní sobre el gobierno chiita sigue siendo profunda y obstruye la capacidad de Irak para unir el país.

Y, por supuesto, Hezbolá sigue dominando por la fuerza el Líbano y amenaza ahora a Israel desde los Altos del Golán, así como desde el sur del Líbano.

A pesar de lo peligroso que es ISIS, el brutal grupo terrorista, nunca debemos perder de vista la mayor amenaza proveniente de Irán. Esto significa que debemos ser muy cuidadosos al cooperar con Irán contra ISIS en Siria e Irak. Aunque tácticamente tal vez tenga sentido hacerlo, el riesgo es que influya en la determinación de Estados Unidos de aceptar en las negociaciones nucleares únicamente un acuerdo que efectivamente impida a Irán convertirse en potencia nuclear. Entre más tratemos a Irán como si fuese un jugador responsable en la región en lugar de la fuerza brutal que es, en el país y en el extranjero, mayor probabilidad habrá de que se debilite la determinación estadounidense de obtener un buen acuerdo con Irán.

Es por ello que apoyamos nuevas sanciones si la ronda actual de negociaciones fracasa. El argumento que se ha dicho sugiere que el acuerdo interino pone todo en espera y, que por tanto, el tiempo está de nuestro lado, es engañoso. En primer lugar, Irán todavía está avanzando en los mecanismos de entrega para cualquier futura arma nuclear, un aspecto que no fue incluido en el acuerdo interino.

Sin embargo, lo más importante es el efecto psicológico del tiempo que pasa sin alcanzarse una conclusión definitiva. Inevitablemente produce un alivio de la preocupación por la grave amenaza que sería un Irán nuclear, particularmente cuando escuchamos las palabras reconfortantes del Presidente y el Ministro de Relaciones Exteriores de Irán. Esto, junto con las tácitas relaciones de trabajo con Irán contra ISIS y la posibilidad de extender el actual acuerdo interino, debilita el sentido de urgencia sobre el tema.

Nuevas sanciones contra Irán no sólo aumentarán la presión sobre el régimen iraní —ya significativa debido a las sanciones existentes y el colapso de los precios del petróleo— sino que además generará una nueva seria dedicación por parte del sector occidental. Será una declaración de que esto es un desafío que no puede esperar, que nada nos desviará de la meta de parar el que Irán se vuelva nuclear.

El tiempo no está de nuestro lado con respecto a Irán. Los europeos, luchando con su economía, ¿cuánto tiempo mantendrán las sanciones? ¿Cuánto tiempo pasará antes de que empecemos a oír la vieja cantaleta de que podemos vivir con un Irán nuclear?

Se aproxima el momento en que tenemos que saber si Irán está listo para renunciar a sus planes nucleares o ¿debería Occidente revisar su planteamiento?

"El tiempo no está de nuestro lado con respecto a Irán. Los europeos, luchando con su economía, ¿cuánto tiempo mantendrán las sanciones? ¿Cuánto tiempo pasará antes de que empecemos a oír la vieja cantaleta de que podemos vivir con un Irán nuclear?" Share via Twitter Share via Facebook

More from this Section

Innovate Against Hate

The Anti-Defamation League and The Natan Fund are pleased to announce Innovate Against Hate, an innovation prize intended to catalyze the creation of grassroots approaches to counter the rise of hate