El informe de la ADL es el primero en catalogar a las pandillas de prisión de supremacistas blancos por estado

Pandillas activas en 42 estados, llevando cada vez más la delincuencia y el racismo a las comunidades fuera de las cárceles

Nueva York, 26 de abril de 2016... La Liga Antidifamación (ADL) publicó un nuevo informe que muestra que las pandillas de prisión de supremacistas blancos están en aumento, con un aumento de miembros y un mayor activismo tanto tras las rejas como en la calle.

El informe de la ADL ofrece el primer inventario de este tipo sobre los grupos de supremacistas blancos por estado y sistema penitenciario, y recomienda una serie de pasos que puede tomar el Departamento de Justicia para rastrear a las pandillas de prisión violentas y el número de delitos perpetrados por reclusos racistas tanto a nivel federal como estatal.

Entre las principales conclusiones están: las pandillas de prisión de supremacistas blancos operan en al menos 42 sistemas penitenciarios estatales y prisiones federales en Estados Unidos y cada vez se extienden más de las prisiones a las calles, según el informe de la ADL, "Pandillas de prisión de supremacistas blancos en Estados Unidos: Un inventario preliminar".

El Centro sobre el Extremismo de la ADL creó el informe trabajando con las autoridades y las instituciones penitenciarias, revisando expedientes y noticias, y aprovechando su extensa información sobre las actividades de las pandillas de prisión de supremacistas blancos.

“Las pandillas de prisión de supremacistas blancos son el segmento de más rápido crecimiento del movimiento de supremacía blanca en Estados Unidos,” afirmó Mark Pitcavage, Investigador Principal de la ADL. “Se las denomina 'pandillas de prisión', un nombre poco apropiado, ya que muchos de estos grupos son tan activos en las calles de Estados Unidos como tras las rejas. Están creciendo en número e influencia, acompañados por un aumento en la delincuencia y la violencia.”

A menudo, las grandes cárceles de condado también tienen que lidiar con tales pandillas en las regiones donde son activas.

El informe de la ADL también encontró que algunos estados parecen tener un especial problema con las pandillas de prisión de supremacistas blancos. Texas tiene dos de las más grandes pandillas de prisión racistas del país – la Hermandad Aria de Texas y el Círculo Ario. Y California tiene un problema endémico de pandillas supremacistas blancas que se extiende más allá de los muros de la prisión. Otros estados con serios problemas de pandillas de prisión supremacistas blancas son Indiana, Missouri, Oklahoma, Oregón y Tennessee.

¿POR QUÉ SON UNA AMENAZA LAS PANDILLAS DE PRISIÓN?

Las pandillas de prisión supremacistas y sus miembros participan en una amplia variedad de actividades delictivas tras las rejas. Algunas están involucradas en el contrabando de drogas ilegales, y otras están implicadas en estafas y fraudes. Según la ADL, las pandillas son responsables de actos de violencia contra miembros de pandillas rivales y otros presos escogidos.

Los miembros de las pandillas también pueden participar en actos de violencia por odio derivados directamente de su ideología de supremacía blanca. Timothy Lee York, miembro de la Hermandad Aria Unida y preso en una prisión federal en Texas, fue condenado a cinco años en 2012 tras ser declarado culpable de intentar asesinar a su compañero de celda. Más tarde admitió que atacó a su víctima porque era judío.

En las calles, los miembros de las pandillas de prisión supremacistas blancas participan en una amplia gama de actividades criminales, incluyendo la fabricación, importación o venta de drogas ilegales, así como en bandas de asaltantes, robos de identidad y otros complots.

“No cabe duda de que las pandillas de prisión supremacistas blancas cometen más asesinatos que ningún otro grupo de supremacía blanca en Estados Unidos,” aseguró Pitcavage. “Las pandillas combinan la intención criminal y el conocimiento de la delincuencia organizada con el racismo y odio de la supremacía blanca, haciéndose doblemente peligrosas.”

En una carta al Departamento de Justicia, la ADL hizo varias recomendaciones sobre políticas que podrían ayudar a hacer un mejor seguimiento a las actividades violentas y racistas de las pandillas. La Liga instó al gobierno federal y a los sistemas penitenciarios estatales a:

  • Rastrear las pandillas de prisión violentas y publicar un informe periódico sobre la naturaleza y magnitud de los peligros que representan tanto dentro como fuera de las cárceles;
  • Recopilar estadísticas sobre crímenes violentos cometidos por presidiarios asociados con pandillas de prisión –especialmente asesinatos y delitos motivados por prejuicios;
  • Publicar informes periódicos sobre delitos motivados por prejuicios tras las rejas –y describir lo que las autoridades están haciendo para combatir dicha actividad;
  • Financiar la creación de cuerpos especiales de seguridad para atender problemas específicos relacionados con las pandillas en la Junta de Prisiones y a nivel estatal y local;
  • Poner a disposición más fondos para crear y promover programas de “salida” para alentar a los miembros de las pandillas de prisión a dejar sus bandas.

A través de la investigación, análisis y programación, el Centro sobre el Extremismo de la ADL combate el extremismo, el terrorismo y el odio de todo tipo. Los extensos recursos del centro sobre grupos de odio, extremistas y terroristas dan a las autoridades, líderes comunitarios y funcionarios públicos la información necesaria para abordar las amenazas extremistas.