Desde el 9 de marzo de 2026, un grupo hasta entonces desconocido que se autodenomina Harakat Ashab al-Yamin al-Islamiya (HAYI) ha reivindicado una serie de ataques contra instituciones judías y vinculadas a Israel en toda Europa —incluyendo Bélgica, Francia, Alemania, Países Bajos, Macedonia del Norte y el Reino Unido.
En las últimas semanas, se han producido atentados con bombas o artefactos incendiarios contra sinagogas en Lieja, Róterdam, Skopje, Kenton, Finchley y Hendon; se han detonado artefactos explosivos cerca de una escuela judía en Ámsterdam, frente a un centro cristiano proisraelí en Nijkerk y contra una sucursal de un banco estadounidense en el distrito Zuidas de Ámsterdam; se frustró un atentado con bomba frente a la sede del Bank of America en París; un restaurante israelí en Múnich fue atacado; se incendiaron ambulancias de voluntarios en Londres; en el barrio judío de Amberes se prendió fuego a un automóvil; y una amenaza con un dron obligó a cerrar los parques alrededor de la embajada israelí en Londres, todos ellos ataques reivindicados por HAYI.
Los expertos de la ADL y los analistas de seguridad del Centro Internacional para la Lucha contra el Terrorismo han relacionado el logotipo y la presencia digital de HAYI con redes de milicias chiitas proiraníes. Aunque los funcionarios de seguridad en Europa y otros lugares están investigando una conexión directa entre el régimen iraní y HAYI, la ADL no ha podido verificar independientemente dicha conexión. El 24 de marzo, un representante de HAYI dijo a CBS News que el grupo “seguiría amenazando los intereses estadounidenses e israelíes en todo el mundo” y advirtió a la gente que “guardaran distancia con los intereses y personas sionistas y estadounidenses para mantenerse a salvo”.
Pero la serie de incidentes reivindicados por HAYI, ya sean coordinados directamente por Teherán o no, no son un fenómeno aislado. Parece ser el último capítulo de un patrón que se remonta a décadas de ataques proiraníes y vinculados al régimen iraní dirigidos contra las comunidades judías de todo el mundo.
A continuación, se incluye una lista escogida de ataques planeados o perpetrados contra instituciones judías desde 2021. Varios han sido atribuidos a HAYI, mientras otros supuestamente han sido llevados a cabo por la Guardia Revolucionaria Iraní y otras entidades afiliadas al régimen. A medida que avancen las investigaciones sobre otros ataques antisemitas en todo el mundo, es probable que esta lista crezca.
Reino Unido (15-21 de abril de 2026): Una serie de incendios provocados afectó lugares judíos y vinculados a Israel en todo Londres durante cinco días. Una bomba molotov impactó la Sinagoga Reformista de Finchley el 15 de abril; un edificio anteriormente ocupado por la organización benéfica Jewish Futures fue incendiado en Hendon el 17 de abril; y una botella que contenía “algún tipo de acelerante” fue lanzada a través de una ventana de la Sinagoga Unida de Kenton el 19 de abril. Un joven de 17 años fue acusado del ataque de Kenton, y HAYI reivindicó la serie de ataques en Telegram. El 17 de abril, la Policía Metropolitana cerró los Jardines de Kensington después de que HAYI publicara un vídeo amenazando atacar la embajada israelí con drones que transportaban “sustancias peligrosas”. Posteriormente, la Policía Antiterrorista de Londres arrestó a otras ocho personas en Harpenden, Stevenage, Birmingham y Ealing, siete de ellas bajo sospecha de conspiración para cometer un nuevo ataque incendiario contra la comunidad judía, lo que elevó el número total de detenciones a 23.
Macedonia del Norte (12 de abril de 2026): Dos hombres saltaron una valla de la sinagoga Beth Yaakov y el edificio de la comunidad judía en Skopje el 12 de abril y, presuntamente, rociaron el edificio con un acelerante en lo que las autoridades describieron como el primer ataque antisemita en Macedonia del Norte desde el Holocausto.
Alemania (10 de abril de 2026): El 10 de abril, artefactos pirotécnicos causaron daños en el Eclipse Grillbar, un restaurante israelí de propiedad judía situado en Múnich; la policía abrió una investigación por un posible motivo antisemita. HAYI reivindicó ambos ataques en el mismo vídeo.
Países Bajos (4 de abril de 2026): Un artefacto explosivo estalló frente a la verja del Israel Center en Nijkerk, la sede neerlandesa de Christians for Israel. HAYI reivindicó el ataque en Telegram, nombrando a la organización Christians for Israel y a su Israel Product Center (que importa productos israelíes) y advirtiendo a sus seguidores que “se distancien de los intereses sionistas y estadounidenses”.
Francia (28 de marzo de 2026): La policía francesa arrestó a un joven de 17 años que presuntamente colocó un artefacto explosivo improvisado —un bidón de gasolina pegado con cinta adhesiva a una carga pirotécnica de 650 gramos— frente a la sede del Bank of America en el distrito 8 de París. Otros cuatro sospechosos fueron puestos en prisión preventiva, acusados de conspiración criminal con fines terroristas, y el fiscal nacional antiterrorismo afirmó que los investigadores recibieron un aviso a raíz de un vídeo de propaganda de HAYI dirigido contra el banco. El ministro del Interior, Laurent Nunez, vinculó el complot con la guerra en Irán.
Bélgica (24 de marzo de 2026): Un automóvil fue incendiado en el barrio judío de Amberes, cerca de la Estación Central. La policía belga detuvo a dos menores en relación con el incidente. Canales de Telegram favorables al régimen iraní difundieron un vídeo en el que HAYI reivindicaba la autoría, afirmando que Amberes fue el objetivo porque “cuenta con una gran comunidad sionista”. El ministro de Defensa belga, Theo Francken, confirmó que las tropas militares desplegadas para proteger los lugares judíos habían llegado al lugar.
Reino Unido (23 de marzo de 2026): Cuatro ambulancias pertenecientes a Hatzolah, una organización judía de voluntarios que presta servicio a la comunidad en general, fueron incendiadas frente a la sinagoga Machzike Hadath en Golders Green, al norte de Londres, en lo que el primer ministro Keir Starmer calificó como “un ataque incendiario antisemita profundamente impactante”. HAYI reivindicó la autoría en su canal de Telegram, publicando imágenes de los actos de reconocimiento de las ambulancias y afirmando que su objetivo principal era la sinagoga. El Community Security Trust señaló que el ataque tenía “evidentes similitudes con ataques incendiarios antisemitas similares ocurridos recientemente en Bélgica y los Países Bajos”.
Bélgica, Países Bajos (9-15 de marzo de 2026): HAYI reivindicó la autoría de una serie de ataques contra instituciones judías, entre ellos una explosión en una sinagoga de Lieja, Bélgica (9 de marzo), un incendio provocado en una sinagoga de Róterdam (13 de marzo) y la detonación de un artefacto explosivo cerca de una escuela judía de Ámsterdam (14 de marzo).
Azerbaiyán (principios de marzo de 2026): Las autoridades de Azerbaiyán frustraron “actos terroristas” que, según afirmaron, habían sido “organizados por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán”. Los complots tenían como objetivo a líderes de la comunidad judía, una sinagoga y la embajada israelí en Bakú. Las autoridades incautaron explosivos C-4 y emitieron órdenes de arresto internacionales contra cuatro personas. Entre los objetivos previstos también se encontraba el oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan, por el que transita aproximadamente un tercio de las importaciones de petróleo de Israel.
Chipre (10 de marzo de 2026): Las autoridades chipriotas detuvieron a Kamel M. —nacido en el Líbano y sospechoso de pertenecer a Hamás y de contrabando de armas— en el aeropuerto de Lárnaca. Fue extraditado a Alemania, donde el fiscal federal declaró que las armas que presuntamente había contrabandeado, incluidos 300 cartuchos de munición, estaban destinadas a “ataques de Hamás contra instituciones israelíes o judías en Alemania y Europa”.
Noruega (8-11 de marzo de 2026): Tres hermanos, ciudadanos noruegos de origen iraquí, fueron detenidos por un “atentado terrorista con bomba“ contra la embajada de Estados Unidos en Oslo el 8 de marzo. La exsubsecretaria adjunta de Estado para Europa del Norte, la OTAN y la Seguridad Ártica, Sharon Hudson-Dean, escribió que el ataque “tiene las características de un ataque ordenado por Irán y perpetrado por la banda Foxtrot”. La red Foxtrot es una banda criminal con sede en Suecia, sancionada tanto por Estados Unidos como por el Reino Unido, que cooperó con los servicios de inteligencia del régimen iraní para llevar a cabo ataques contra objetivos israelíes y judíos en Europa.
Reino Unido (6 de marzo de 2026): La policía antiterrorismo británica arrestó a cuatro hombres bajo sospecha de haber llevado a cabo, durante julio y agosto de 2025, actividades de vigilancia de lugares de la comunidad judía en Londres para el servicio de inteligencia iraní. Dos de ellos, Nematollah Shahsavani y Alireza Farasati, fueron acusados el 18 de marzo de llevar a cabo “vigilancia hostil” a la embajada israelí, la sinagoga Bevis Marks, el centro comunitario JW3 y las oficinas del Community Security Trust entre julio y agosto de 2025.
Alemania/Dinamarca (noviembre de 2025): Un ciudadano afgano, identificado como Tawab M., fue detenido en Dinamarca bajo sospecha de ofrecer armas para un atentado contra objetivos judíos en Alemania. Al parecer, había estado en contacto con un ciudadano danés, identificado como Ali S., sospechoso de recolectar información sobre lugares judíos en Berlín para los servicios de inteligencia iraníes. Ali S. habría entregado fotos y vídeos de vigilancia de los objetivos —entre ellos la Sociedad Germano-Israelí y la oficina de Josef Schuster (presidente del Consejo Central de Judíos en Alemania)— a un oficial de la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC, por sus siglas en inglés).
Australia (2024-2025): En agosto de 2025, el primer ministro Anthony Albanese anunció que la Organización Australiana de Inteligencia de Seguridad (ASIO, por sus siglas en inglés) disponía de “información confiable” que vinculaba al IRGC iraní con al menos dos ataques incendiarios antisemitas: el incendio de Lewis Continental Kitchen, un restaurante kosher en Bondi, Sídney (octubre de 2024), y el ataque con bombas incendiarias contra la sinagoga Adass Israel en Melbourne (diciembre de 2024) . El director general de la ASIO, Mike Burgess, describió una “compleja red de intermediarios” entre los comandantes del IRGC y los operativos locales, y afirmó que era “probable” que Irán estuviera detrás de otros incidentes. Entre ellos ataques que se estaban investigando, como el incendio de una guardería cerca de la sinagoga de Maroubra y el ataque contra la antigua residencia del destacado líder judío Alex Ryvchin, donde se incendiaron autos y se vandalizó la propiedad con grafitis antisemitas.
Como consecuencia de los vínculos iraníes con estos ataques antisemitas, Australia expulsó al embajador de Irán —la primera expulsión de este tipo desde la Segunda Guerra Mundial—, cerró su embajada en Teherán y, en noviembre de 2025, designó formalmente al IRGC como Estado patrocinador del terrorismo. En octubre de 2025, el Mossad israelí identificó públicamente a “Sardar Amar”, un alto mando de la Fuerza Quds, como el artífice de una red global de ataques y responsable de los incidentes en Australia, así como de complots frustrados en Grecia y Alemania.
México (finales de 2024 - mediados de 2025): La Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) tramó el asesinato de la embajadora de Israel en México, Einat Kranz Neiger, en un complot iniciado a finales de 2024, que fue frustrado por los servicios de seguridad mexicanos con ayuda de los servicios de inteligencia estadounidenses e israelíes en 2025. El complot fue supuestamente coordinado por el oficial del IRGC Hasan Izadi (alias Masood Rahnema), quien reclutó y dirigió a agentes en toda América Latina mientras estaba destinado en la embajada de Irán en Venezuela. La operación se atribuyó a la misma unidad de la Fuerza Quds vinculada a los atentados contra lugares judíos en Australia y Europa.
Perú (marzo de 2024): La policía peruana arrestó a un ciudadano iraní sospechoso de planear el asesinato de un ciudadano israelí. El sospechoso, que según las autoridades es miembro de la Fuerza Quds del IRGC, habría reclutado a exconvictos locales para tender una emboscada a un empresario israelí. Al menos dos ciudadanos peruanos también estaban implicados en el complot.
Alemania (2022-2023): Los disparos contra la Antigua Sinagoga de Essen y el cóctel Molotov lanzado contra una sinagoga en Bochum en noviembre de 2022 se atribuyeron a Ramin Yektaparast, un líder germano-iraní de los Hells Angels sospechoso de dirigir ataques desde Teherán para el IRGC. Un cómplice fue condenado en diciembre de 2023. Yektaparast fue asesinado en Teherán en mayo de 2024.
Grecia (2023): Dos ciudadanos pakistaníes fueron detenidos después de que un encargado con base en Irán les ordenara atacar el Jabad de Atenas. Los documentos judiciales detallan intercambios de WhatsApp en los que el encargado insistía en la necesidad de presentar pruebas de las víctimas fatales. El Mossad atribuyó el complot a una red coordinada por el régimen iraní.
Brasil (noviembre de 2023): La Policía Federal brasileña, en colaboración con el Mossad, desarticuló una célula de Hezbolá que presuntamente planeaba atentados contra objetivos judíos e israelíes en São Paulo. En la Operación Trapiche, la policía detuvo a dos reclutas brasileños y llevó a cabo 11 redadas en São Paulo, Brasilia y Minas Gerais. El Mossad declaró que el atentado había sido “planeado por la organización terrorista Hezbolá, dirigida y financiada por el régimen iraní”. Un sospechoso fue detenido en el Aeropuerto Internacional de Guarulhos a su llegada desde el Líbano.
Colombia (junio de 2021): Las autoridades colombianas desarticularon un complot del régimen iraní en Bogotá para asesinar a dos empresarios israelíes. Según la ministra de Seguridad de Argentina, Patricia Bullrich, el complot estaba vinculado al jefe de Hezbolá en América Latina, Hussein Ahmad Karaki, y formaba parte de un patrón más amplio de operaciones de venganza tras el asesinato del comandante de la Fuerza Quds del IRGC, Qasem Soleimani.