¿Quiénes Son Antifa?

Antifa: definición e historia

El movimiento de protesta antifascista, conocido como antifa, adquirió nuevo protagonismo en Estados Unidos después de la manifestación "Unite the Right" del supremacismo blanco en Charlottesville, VA, en agosto de 2017. En Charlottesville y en muchos eventos posteriores organizados por los supremacistas blancos o los extremistas de derecha, los activistas antifa han enfrentado agresivamente lo que ellos consideran son movimientos y grupos autoritarios. Aunque la mayoría de los contra-manifestantes tienden a ser pacíficos, ha habido varios casos en los que los encuentros entre los antifas y la extrema derecha se han vuelto violentos.

Esos violentos contra-manifestantes con frecuencia forman parte de "antifa" (abreviatura de "antifascista"), un conjunto disperso de grupos, redes y personas que creen en una oposición activa y agresiva a los movimientos de extrema derecha. Su ideología se basa en la suposición de que el partido Nazi nunca habría podido llegar al poder en Alemania si la gente en las calles se hubiera opuesto más agresivamente a ellos en las décadas de 1920 y 1930. La mayoría de los antifa provienen del movimiento anarquista o de la extrema izquierda aunque, desde las elecciones presidenciales de 2016, también se han incorporado a sus filas personas con antecedentes políticos más convencionales.

Estos antifa a veces utilizan un logo con una doble bandera, normalmente en rojo y negro. El movimiento antifa comenzó en la década de 1960 en Europa y llegó a Estados Unidos a finales de la década de 1970. La mayoría de las personas que se presentan para contrarrestar u oponerse a los eventos públicos del supremacismo blanco son manifestantes pacíficos, pero cuando los antifa se presentan, como suele suceder, pueden aumentar el riesgo de que un evento se vuelva violento.

Hoy en día, los activistas antifa se concentran en acosar a los de extrema derecha tanto en línea como en la vida real. Antifa no es un grupo unificado; es una colección de individuos y grupos locales/regionales. Su presencia en las protestas tiene por objeto intimidar y disuadir a los racistas, pero el uso de medidas violentas por parte de algunos antifa contra sus adversarios puede crear un círculo vicioso y autodestructivo de ataques, contraataques y culpas. Por ello, la mayoría de las organizaciones de derechos civiles critican las tácticas de los antifa por ser peligrosas y contraproducentes.

El actual clima político aumenta las posibilidades de enfrentamientos violentos en protestas y mítines. Los antifa han ampliado su definición de fascista/fascismo para incluir no sólo a los supremacistas blancos y otros extremistas, sino también a muchos conservadores y partidarios del Presidente Trump. En Berkeley, por ejemplo, algunos antifa fueron grabados en video acosando a partidarios de Trump sin vínculos extremistas conocidos. Los antifa también han caracterizado falsamente algunas manifestaciones recientes de la derecha como acontecimientos "nazis", aunque en realidad no eran de supremacía blanca.

Otra preocupación es la errónea aplicación de la etiqueta "antifa" a todos los contra-manifestantes, en lugar de limitarla a los que buscan proactivamente enfrentamientos físicos con sus supuestos adversarios fascistas. Es fundamental entender cómo encaja antifa en el marco más amplio de la contra-manifestación. Eso permite a las autoridades centrar sus recursos en la minoría que participa en actos de violencia, sin restringir los derechos civiles de la mayoría de las personas pacíficas que sólo quieren hacerse oír.

Todas las formas de violencia antifa son problemáticas. Además, la violencia le sigue el juego a la narrativa de "victimización" de los supremacistas blancos y otros extremistas de derecha, e incluso puede ser utilizada por ellos como herramienta de reclutamiento. Las imágenes de estos manifestantes de la "libre expresión" siendo golpeados por antifas vestidos de negro y enmascarados con pañuelos constituyen para la extrema derecha una poderosa herramienta de propaganda.

Dicho esto, es importante rechazar los intentos de establecer una equivalencia entre los grupos antifa y los de supremacía blanca a los que se oponen. Los antifa rechazan el racismo pero usan tácticas inaceptables. Los supremacistas blancos utilizan una violencia aún más extrema para difundir sus ideologías de odio, intimidar a las minorías étnicas y socavar las normas democráticas. Durante muchos años, los extremistas de derecha han sido una de las principales y más constantes fuentes de incidentes de terrorismo interno en Estados Unidos; sólo en los últimos diez años han asesinado a cientos de personas en el país. Hasta la fecha, solo se sospecha de un caso de asesinato relacionado con antifa ocurrido el 29 de agosto del 2020 en la ciudad de Portland, Oregon.

Antifa: alcance y tácticas

Los antifa de hoy en día argumentan que son la defensa en el terreno contra los individuos que ellos consideran que están promoviendo el fascismo en Estados Unidos. Sin embargo, antifa, que tienen muchos anarquistas en sus filas, también puede agredir verbal y físicamente a las autoridades pues creen que la policía incluye supremacistas blancos. A veces gritan contra el fascismo y las autoridades en un solo slogan.

Aunque algunos antifa usan sus puños, otras tácticas violentas incluyen el lanzamiento de proyectiles —incluyendo ladrillos, varillas, hondas de fabricación casera, cadenas metálicas, botellas de agua y globos llenos de orina y heces. También han utilizado gases nocivos, atravesado barricadas policiales e intentado aprovechar cualquier debilidad percibida de las autoridades policiales.

Aparte de las manifestaciones, también se dedican al doxxing, exponiendo la identidad, dirección, empleo y otra información privada de sus adversarios. Esto puede dar lugar, entre otras posibles consecuencias, a que sus adversarios sean acosados o pierdan sus empleos. Los miembros de la extrema derecha han respondido con sus propias campañas de doxxing y perpetuando discursos de odio y violencia a través de falsas cuentas "antifa" en los medios sociales.

Debido a que no existe un cuerpo unificador del antifa, es imposible saber cuántos "miembros" activos tiene actualmente. Las diferentes localidades tienen poblaciones antifa de menor o mayor fortaleza, pero los antifa a veces están dispuestos a viajar cientos de kilómetros para oponerse a un evento de supremacía blanca.