Slurs and Biased Language (en Español)

Table Talk: Family Conversations about Current Events
  • For Educators
    For Parents, Families, and Caregivers
Definition of Racial Slur Highlighted

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Topic Summary

Every day—from the schoolyard to the workplace—we hear biased, hurtful and offensive language, including slurs, epithets (defined below) and so-called “jokes.” We also see slurs written on walls, buildings, streets and in our social media feeds. Many people, especially those who have children in their lives, wonder what to do when they see and hear this kind of language. Parents, caregivers and educators feel they need to be even more attentive to this language because they know children are listening, absorbing and often-times repeating these slurs.

A few years ago, a story made national headlines when a Florida State Senator resigned his office because he was using racist and sexist slurs in the presence of two other lawmakers; he specifically used the n-word and derogatory language about women. In his resignation letter, Senator Frank Artiles wrote: “My actions and my presence in government is now a distraction to my colleagues, the legislative process, and the citizens of our great State. I am responsible and I am accountable and effective immediately, I am resigning from the Florida State Senate.”

When people use racist “jokes,” slurs or stereotypes and hear no response, the impact is profound. It tacitly condones the words. It harms the people directly targeted and those who identify in that same way and it sends a message to others that they could be targeted next. It contributes to internalized oppression of those who are on the receiving end. And it leads to an increasing escalation of hate, bias and injustice in society. The Pyramid of Hate shows us that when people or institutions treat lower-level biased attitudes and language as acceptable with silence or non-action, the bias keeps moving up the pyramid to acts of discrimination and possibly violence.

First and foremost, we need to make sure we are not using biased language ourselves—not in casual conversation, not as a “joke” and not among friends. The adults in children’s lives are 24/7 role models, and if young people hear adults using biased language, it becomes normalized such that children will think it’s okay. It is also important that when we hear biased language, we hold each other accountable. We need to interrupt it when friends, acquaintances, children, parents/family members, peers, co-workers, neighbors and elected officials either make the comments themselves or remain silent, make excuses or defend biased and stereotypical language.

As we nurture and educate the next generation of children, it is important that that they know, through our words and actions, that slurs and other biased language are unacceptable. We need to actively confront that language when we hear it, refrain from using it ourselves and challenge biased language and encourage all around us—including young people—to do the same.

Here are some ADL resources that provide strategies for challenging slurs and biased language and educating people about the impact of their words.

Slur: an insulting, offensive or degrading remark, often based on an identity group such as race, ethnicity, religion, ethnic, gender/gender identity or sexual orientation.

Epithet: an offensive word or name that is used as a way of abusing or insulting someone.

Age

10 and up

Questions to Start the Conversation

  • Do you know what a slur is?  Who is usually targeted by slurs?
  • What do you think about the State Senator resigning because he used slurs?
  • How do you feel when you hear a slur or other biased language?
  • Do you hear and see slurs and other biased language as you go about your day? What happens in school when slurs are used?
  • How do you and others respond when you hear slurs? How do you wish you could respond?
  • Why do you think people use slurs?

Questions to Dig Deeper

(See the Additional Resources section for articles and information that address these questions.)

  • What do you think about the impact of slurs—on the people targeted, others who are part of that identity group and the community/society?
  • How do you think someone should be held accountable for their words?  What about a peer at school?  What about a political leader?
  • How has your thinking changed by learning more about slurs?

Take Action

Ask: What can we do to help? What individual and group actions can help make a difference?

  • As a family, discuss the use of slurs that you have seen, heard or used yourselves and talk about what you are going to do to confront slurs and biased language (either in person or online) in yourselves and others in the future.
  • Help to organize an educational forum in school to talk about slurs and the bias that underlies the biased language; explore and strategize what can be done about it in school or community to prevent it from being used or addressing it when it is. Start a public awareness campaign in school and online.
  • Write a letter to your school or community newspaper about your thoughts and feelings about slurs and other biased language and what you think should be done about it.

Additional Resources


Resumen del tema

Todos los días —desde el patio de la escuela hasta el lugar de trabajo- escuchamos un lenguaje prejuiciado, hiriente y ofensivo, que incluye calumnias, epítetos (definidos más adelante) y los llamados "chistes". También vemos calumnias escritas en las paredes, edificios, calles y en las redes sociales. Muchas personas, especialmente las que tienen niños, se preguntan qué hacer cuando ven y escuchan este tipo de lenguaje. Los padres, cuidadores y educadores sienten que deben estar aún más atentos a este lenguaje porque saben que los niños escuchan, absorben y a menudo repiten estas calumnias.

Hace unos años, una historia apareció en los titulares nacionales cuando un senador del estado de Florida renunció a su cargo por haber usado insultos racistas y sexistas en presencia de otros dos legisladores; específicamente usó la palabra "n" (n-word) y un lenguaje despectivo sobre las mujeres. En su carta de renuncia, el senador Frank Artiles escribió: "Mis acciones y mi presencia en el gobierno son ahora una distracción para mis colegas, el proceso legislativo y los ciudadanos de nuestro gran estado. Soy responsable y, a partir de este momento,  renuncio al Senado del Estado de Florida". 

Cuando la gente usa "chistes", insultos o estereotipos racistas y no ocasiona una reacción, el impacto es profundo. El silencio aprueba implícitamente las palabras. Perjudica a las personas que son el blanco directo del ataque y a las que se identifican de la misma manera, y transmite a otros el mensaje de que ellos podrían ser el próximo blanco. Contribuye a la opresión interna de los receptores del mismo y lleva a una creciente escalada del odio, el prejuicio y la injusticia en la sociedad. La Pirámide del Odio nos muestra que cuando las personas o instituciones tratan las actitudes y el lenguaje prejuiciado del nivel inferior como algo aceptables —en silencio o sin actuar—, el prejuicio asciende por la pirámide y se convierte en actos de discriminación y posiblemente de violencia.

En primer lugar, debemos asegurarnos de que no estamos usando un lenguaje prejuiciado —ni en las conversaciones informales, ni como una "broma", ni entre amigos. Los adultos en las vidas de los niños son modelos de conducta las 24 horas del día, los 7 días de la semana y, si ellos escuchan a los adultos usando lenguaje prejuiciado, se normaliza de tal manera que los niños pensarán que está bien. También es importante que cuando escuchamos lenguaje prejuiciado, nos hagamos responsables los unos a los otros. Tenemos que enfrentarlo cuando los amigos, conocidos, niños, padres/familiares, compañeros, colegas de trabajo, vecinos y funcionarios públicos hacen comentarios o permanecen en silencio, lo excusan o defienden el lenguaje prejuiciado y los estereotipos. 

A medida que criamos y educamos a la siguiente generación de niños, es importante que ellos sepan —por nuestras palabras y acciones— que las calumnias y el lenguaje prejuiciado son inaceptables. Debemos confrontar activamente ese lenguaje cuando lo escuchamos, abstenernos de usarlo nosotros mismos y cuestionarlo, así como alentar a todos los que nos rodean —incluyendo a los jóvenes— a hacer lo mismo.

Aquí presentamos algunos recursos de la ADL que ofrecen estrategias para desafiar las calumnias y el lenguaje prejuiciado y concientizar a las personas sobre el impacto de sus palabras.

Calumnia: un comentario insultante, ofensivo o degradante, a menudo basado en un grupo de identidad como la raza, etnicidad, religión, etnia, identidad de género u orientación sexual. 

Epíteto: una palabra o nombre ofensivo que se usa como una forma de abusar o insultar a alguien.

Edad

10 y más

Preguntas para iniciar la conversación

  • ¿Sabes lo que es una calumnia? ¿Contra quién suelen dirigirse las calumnias?
  • ¿Qué opinas de la renuncia del Senador por haber usado calumnias?
  • ¿Cómo te sientes cuando escuchas una calumnia u otro lenguaje prejuiciado?
  • ¿Oyes y ves calumnias y otro lenguaje prejuiciado en tus actividades diarias? ¿Qué pasa en la escuela cuando se usan insultos? 
  • ¿Cómo responden tú y los demás cuando escuchan insultos? ¿Cómo te gustaría responder?
  • ¿Por qué crees que la gente usa calumnias?

Preguntas para profundizar

(Vea la sección de Recursos Adicionales para consultar artículos e información sobre estos temas.)

  • ¿Qué piensas sobre el impacto de las calumnias en las personas contra las cuales se dirigen, en otras personas que forman parte del mismo grupo de identidad y en la comunidad/sociedad?
  • ¿Cómo crees que se debería responsabilizar a alguien por sus palabras? ¿Qué tal un compañero en la escuela? ¿Y un líder político?
  • ¿Cómo ha cambiado tu pensamiento al aprender más sobre las calumnias?

Actúe

Pregunte: ¿Qué podemos hacer para ayudar? ¿Qué acciones individuales y grupales pueden ayudar a marcar la diferencia?

  • Como familia, hablen sobre el uso de insultos que hayan visto, escuchado o utilizado ustedes mismos y sobre lo que van a hacer en el futuro para confrontar las calumnias y el lenguaje prejuiciado (ya sea en persona o en línea) en ustedes mismos y en otros.
  • Ayude a organizar un foro educativo en la escuela para hablar sobre las calumnias y el prejuicio que subyace en el lenguaje sesgado; explore y elabore estrategias sobre lo que se puede hacer en la escuela o la comunidad para evitar que se utilice o para confrontarlo cuando se presente. Inicie una campaña de concienciación pública en la escuela y en línea.
  • Escriba una carta al periódico de la escuela o comunidad expresando sus pensamientos y sentimientos sobre las calumnias y otro tipo de lenguaje prejuiciado, y lo que piensa que debe hacerse al respecto.

Recursos adicionales